FCL, contenedor completo, significa que usted reserva un contenedor. Paga por el contenedor, no por lo que lleva dentro. Un 40 pies medio vacío cuesta lo mismo que uno lleno. El contenedor se precinta en origen y, en una ruta bien gestionada, ese precinto no se rompe hasta que llega a sus instalaciones o al patio de su agente de aduanas.
LCL, carga consolidada, significa que usted reserva espacio por volumen dentro de un contenedor compartido con la carga de otros embarcadores. Su mercancía se entrega en una estación de carga de contenedores (CFS) en origen, se consolida con otros envíos, se embarca y vuelve a separarse en una CFS en destino. Usted paga por metro cúbico del espacio que ocupa, más el costo de la consolidación y la desconsolidación en ambos extremos.
La consecuencia que explica todo lo que sigue: el LCL es un servicio con componentes de costo fijos y el FCL es un alquiler que casi no los tiene. Por eso, a partir de cierto volumen, la comparación se invierte de golpe en lugar de cambiar de forma gradual.
El LCL se cotiza por metro cúbico, pero se factura por peso o volumen: lo que sea mayor entre un metro cúbico y una tonelada métrica, la llamada "tonelada de flete". En los bienes de consumo corrientes se impone el volumen y usted paga por metro cúbico, como esperaba. En la carga densa se impone el peso, y su tarifa efectiva sube aunque la tarifa cotizada no cambie en absoluto.
Mercancías que suelen facturarse por peso y no por volumen: cerámica y piedra, ferretería y tornillería, líquidos, baterías, piezas de maquinaria, material impreso y conservas. Si importa alguno de estos productos, tome la tarifa cotizada por metro cúbico como un mínimo, no como el precio final.
Sobre la tarifa por metro cúbico se suman cargos que, en gran medida, no dependen del tamaño de su envío:
| Cargo | Base | Efecto en un envío pequeño |
|---|---|---|
| CFS en origen / consolidación | Por envío o por metro cúbico | El componente fijo pesa de forma desproporcionada |
| CFS en destino / desconsolidación | Por envío o por metro cúbico | El cargo inesperado más común en una factura LCL |
| Manipulación en terminal, ambos extremos | Por envío | Tarifa fija: cuanto menor es la carga, peor la proporción |
| Documentación | Por conocimiento de embarque | Tarifa fija |
Por eso, un envío de dos metros cúbicos puede costar, puesto en destino, tres veces más por metro cúbico que uno de doce metros cúbicos en la misma ruta y con la misma tarifa cotizada. Solicite siempre el precio total, con todo incluido, para su volumen, no la tabla de tarifas.
Para calcular el punto de equilibrio hay que saber cuánto cabe realmente en un contenedor, que no coincide con su capacidad nominal. Las cifras nominales suponen una estiba perfecta de cajas uniformes, y la carga real no se estiba así.
| Contenedor | CBM nominal | CBM útil realista | Carga útil máxima |
|---|---|---|---|
| 20 pies estándar | ~33 | 25 a 28 | ~28 toneladas |
| 40 pies estándar | ~67 | 54 a 58 | ~26 toneladas |
| 40 pies high cube | ~76 | 62 a 68 | ~26 toneladas |
Observe que la carga útil se invierte: un 20 pies admite más peso que un 40 pies, porque el límite de peso es una restricción de carretera y de manipulación, no de volumen. La carga densa va en contenedores de 20 pies; la carga ligera y voluminosa, en 40 pies high cube. Un importador de cerámica que reserva un 40 pies porque parece más grande llegará al límite de peso con la mitad del volumen y pagará por espacio vacío.
Esa es la respuesta según el volumen. En las rutas al Caribe hay que aplicar tres ajustes.
Primer ajuste: el costo de manipulación en destino. La desconsolidación es cara donde hay pocas instalaciones y poca competencia. En los grandes puertos de entrada, con verdadera capacidad de CFS, los cargos de destino del LCL son competitivos. En las islas pequeñas, donde uno o dos operadores concentran toda la actividad, no lo son, y el punto de equilibrio puede llegar varios metros cúbicos antes de lo que indican las cifras generales.
Segundo ajuste: la manipulación en el transbordo. Todo envío de China al Caribe hace transbordo al menos una vez. Un envío LCL puede manipularse de nuevo en el hub de transbordo, algo que no le ocurre a un FCL: el contenedor precintado simplemente pasa de un buque a otro, mientras que la carga consolidada puede reorganizarse. A más manipulaciones, más exposición.
Tercer ajuste: el tiempo libre y la demora. El FCL incluye un tiempo libre en destino y, después, cargos por demora y detención. Si su despacho es lento, ese reloj cuesta dinero y puede anular el ahorro del FCL. La carga LCL queda en una CFS con condiciones de almacenaje distintas y, por lo general, más tolerantes. Un importador con un agente de aduanas poco fiable a veces sale ganando en LCL, aunque la tarifa nominal sea peor.
El costo no es la única variable, y en varios de estos casos la respuesta es inequívoca sea cual sea el volumen.
Este último punto suele subestimarse. En un contenedor compartido, usted hereda los problemas documentales de otros.
En FCL, lo habitual es que usted tenga un conocimiento de embarque emitido por la naviera para su contenedor. En LCL tiene un conocimiento de embarque house (HBL) emitido por el consolidador, respaldado por un conocimiento de embarque master (MBL) que el consolidador tiene con la naviera. Por lo tanto, ante cualquier problema su contraparte es el consolidador, no la naviera, y la calidad de ese consolidador pesa más en su riesgo que la elección de la naviera.
También significa que la liberación en destino depende del agente del consolidador, un eslabón más que debe funcionar. En rutas donde un solo agente atiende toda una isla, usted debe conocer esa concentración antes de reservar.
En la ruta de China al Caribe, la recomendación concreta es esta:
Interworld Freight opera ambas como servicios separados, consolidación LCL y contenedor completo, así que la recomendación de modalidad no depende de cuál prefiramos vender. El panorama completo de la ruta, incluido cómo afecta el transbordo a ambas, está en envío de carga desde China al Caribe, y los componentes de costo se desglosan en costo de envío desde China al Caribe. Las limitaciones de manipulación de cada destino se tratan en las guías por país, como Jamaica, República Dominicana y Barbados. Para cotizar una ruta concreta, consulte el envío LCL de China a Barbados o el envío de contenedores al Caribe.
FCL significa que usted reserva un contenedor entero y paga por él sin importar cuán lleno vaya. LCL significa que reserva espacio por volumen dentro de un contenedor compartido con otros embarcadores, y paga por metro cúbico del espacio que ocupa más los cargos de consolidación y desconsolidación en ambos extremos. El FCL es, en esencia, un alquiler con pocos costos fijos; el LCL es un servicio con costos fijos importantes, y por eso, a partir de cierto volumen, la comparación se invierte de golpe en lugar de cambiar de forma gradual.
Por debajo de unos 12 a 15 CBM, el LCL casi siempre es más barato. Entre 15 y 20 CBM, cotice ambas opciones. Por encima de unos 20 CBM, un contenedor completo suele ganar en costo por metro cúbico y además elimina alrededor de una semana de consolidación y desconsolidación. En las islas más pequeñas del Caribe, con capacidad de desconsolidación limitada, el punto de equilibrio llega varios metros cúbicos antes.
El LCL se factura por el mayor valor entre un metro cúbico y una tonelada métrica, la llamada tonelada de flete. Los bienes de consumo corrientes se facturan por volumen. La carga densa, como cerámica, ferretería, líquidos, baterías y piezas de maquinaria, se factura por peso, así que la tarifa efectiva sube aunque la tarifa cotizada por metro cúbico no haya cambiado.
En condiciones reales, de 25 a 28 CBM en un 20 pies estándar, de 54 a 58 en un 40 pies estándar y de 62 a 68 en un 40 pies high cube. Las capacidades nominales son mayores, pero suponen una estiba perfecta. Tenga en cuenta que un 20 pies admite más peso que un 40 pies, unas 28 toneladas frente a 26, así que la carga densa debe ir en el contenedor más pequeño.
Cuando la carga es frágil, de alto valor o sensible a olores o humedad, o cuando la certeza de plazos importa más que el costo. La carga LCL se manipula en dos CFS y comparte espacio con envíos desconocidos, y en un contenedor compartido una inspección provocada por la mercancía de otro embarcador retrasa también la suya. En una ruta que ya hace al menos un transbordo, reducir los puntos de manipulación tiene un valor real.
Un FCL precintado con un solo consignatario suele ser la declaración más sencilla. La carga LCL primero debe desconsolidarse en una CFS, lo que suma de dos a cinco días antes de que el despacho pueda siquiera empezar, y la expone a retrasos causados por otros embarcadores del mismo contenedor. En cambio, en el FCL corren los cargos de demora y detención cuando vence su tiempo libre, así que un agente de aduanas lento puede convertir el FCL en la opción más cara.