En el mercado global actual, la eficiencia del transporte de mercancías de un punto a otro es primordial. El transporte marítimo multimodal destaca como método versátil y eficaz para trasladar cargas utilizando múltiples formas de transporte, desde el marítimo hasta el aéreo y terrestre. Este método aprovecha los puntos fuertes de las distintas modalidades de transporte para lograr plazos de entrega más rápidos, rentabilidad y una mejor calidad del servicio.
El transporte multimodal es el transporte de mercancías bajo un único contrato pero realizado con al menos dos medios de transporte diferentes. El proveedor de servicios, u operador de transporte multimodal (OTM), es responsable de todo el transporte, a pesar de que éste implique varios modos de transporte: ferroviario, marítimo y por carretera. Este enfoque se distingue porque requiere la coordinación entre varios servicios de transporte marítimo para optimizar las rutas y los métodos utilizados.
Los servicios de transporte multimodal pueden dividirse en varias categorías en función de las combinaciones de transporte utilizadas:
Aunque tanto el transporte multimodal como el intermodal implican múltiples métodos de transporte, difieren principalmente en la estructura contractual y la responsabilidad.
Consiste en transportar mercancías en un contenedor intermodal utilizando múltiples modos de transporte sin manipular la propia carga al cambiar de modo. Cada etapa del trayecto está cubierta por contratos separados, y cada transportista es responsable sólo de su segmento específico.
Un único contrato cubre todo el trayecto, a pesar de que implique múltiples modos. El operador de transporte multimodal es responsable de todo el transporte, aunque éste implique diferentes métodos de transporte. Esto ofrece al expedidor la comodidad de tratar con una sola entidad.
El transporte multimodal ofrece numerosas ventajas: